Tengo huesos en los que nunca ha habitado el invierno... es el diagnòstico general de quienes me ven moribunda por el frìo, no obstante la calefacción y las capas de plumas de oca con las que cubrimos las noches por aquì. Y es que no sè como explicar que no se trata de "frìo", es la humedad grisasea previa a los días de nieve lo que me lastima. Tengo dolor en los músculos y los huesos, sin ponernos a hablar del ànimo en pausa y las nostalgias varias que el cafè no hace màs que acentuar. "Te debes temperar..." insisten mientras siento la piel quemàndose con el viento...
Nessun commento:
Posta un commento
ecco!
Nota. Solo i membri di questo blog possono postare un commento.