31.10.11

Mishná

Moraleja: las fiestas ahuyentan el sueño, y la disciplina al dormir... no tiene ningún sentido.


El finde de brujas fue frío, con viento, tuve que usar mayitas extra bajo los jeans. Ahora he estado inquieta, con imágenes recurrentes, me veo a mi misma sentada en una habitación con una mesa y sillas de madera, básicas... le doy la espalda a la puerta, y voltear a ver si ha llegado alguien es un gesto recurrente: heme ahí frente a un conocido-desconocido; le hablo sobre caminos y aprendizajes, sobre el que hay que ser... antes de conocer y de saber reconocer... a las personas que serán determinantes en nuestra vida. Llevo conmigo ese mensaje de la pérdida como perfección, el desapego y la conspiración cósmica de la que somos parte...
Tan sólo unos minutos después, tras la interrupción de la charla... estoy en el local de a lado, sentada en la barra... todos los chicos del lugar me parecen cercanos, tengo el Tarot en las manos y alguién que lo mira empieza a decir cosas que me suenan a una especie de cántico dirigido a mí, lo miro, es altísimo, lo conozco, es parte de las personas como yo; habla de la Kabbalah, en cierto momento se detiene a un lado de mi, me pide ver una carta... mientras la busco levanta el lado izquierdo de su pantalón (el lado intuitivo), y entonces veo al descubierto el felino pequeñito y medievalísimo de El Loco, tatuado, perfecto, amarillo. La siguiente escena transcurre dos locales más allá, en el lugar donde cenamos... me incorporo tarde a la mesa, todos comen, él me da un trozo de bocatta y mientras lo reviso... dice: Yo tampoco como carne.

Nessun commento:

Posta un commento

ecco!

Nota. Solo i membri di questo blog possono postare un commento.