Volver a asumirme tu huésped,
la lógica de tu desorden.
Ajá, y dibujarlo, sí, dibujarlo.
Noches en que hablabamos en la oscuridad
las sábanas de rayitas, el sillón...
y todos esos controles remotos.
Pasillos desconocidos y el décimo iluminado,
¿te ayudo?, pues... quiéreme.
Pasillos desconocidos y el décimo iluminado,
¿te ayudo?, pues... quiéreme.
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ecco!
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