Ayer comenzó muy bien, café y pan con queso como cada mañana, la luz jugando con la forma en que me decidía a retomar el mundo, muros blancos para una vida que comienza... la mañana fría, y al otro lado del mundo el chico que me hace los días, unos cuantos tabacos en la bolsa, la ducha tibia y diseñarse sin espejos. Hice un camino de casi 4 horas para un viaje que suele durar si acaso 2, pero no estuvo tan mal, las carreteras me gustan incluso si me llevan a "ixtapaluca", por fin volví a Df, y tuve la sensación de que hago bien en dedicarle encuentros ocasionales, días especiales, darle la oportunidad de ser sublime... porque además en ello tiene una capacidad enorme! que me gusta no haber monotonizado con mi rutina. El camino me dió mucho, ví una camioneta que transportaba tripas y visceras en contenedores azules seguida de un triciclo de un señor que vendía aguas de sabores, una estética canina donde aplican tintes a los perros, vecinos escrito con b y gente gorda jugando basquetbol en medio del transito. El conductor del autobus escuchaba "El fonógrafo" y eso me hizo sentirme como en un deja vu. Ir a la U tuvo sentido, por fin conseguí un calendario, llegó a mis manos Dialéctica Negativa y uno no debe resistirse a encuentros repentinos con libros tan peligrosos, tenía mucho tiempo sin esa sensación de biblioteca, de espera, de prisa y silencio en olvido, además encontré a mis unamitos más queridos y pude contarles cuan natural y dificil me resultan estos días de locura, ahora mismo estoy bronceada en degradado, ayer comenzó a gustarme el sol de medía tarde, el calor en la piel, la luz en los ojos, la indiferencia de la gente... que rico es fumar, fumar y fumar, escuchar a los amigos, abstraerse de todo, comprar cosas por los colores, leer en los parques, no reconocer a la gente.
Nessun commento:
Posta un commento
ecco!
Nota. Solo i membri di questo blog possono postare un commento.