Desde que era adolescente, siempre que me sentí mal, huí hacia Xalapa... recuerdo las primeras veces, muerta de miedo a media noche subiendo y bajando por la ciudad, intimidada por mi misma, con nada más que dinero, tan triste, tan jodidamente triste. Huerfana y paranoica.
Ya luego aprendí a curarme con niebla y café, a jugar con la ciudad, a dejar que me llevara, así amable como es, descubrí los mundos por sus ventanas, me uní a los fandangos, hice amigos y desconocidos, volví a todos los lugares que quise y pasé mis tristezas en calma, entra árboles majestuosos y parquesitos bonitos, así sin pretensión.
Ahora siento que pierdo Xalapa como refugio, volveré sólo estando bien, tiene ya cosas que me aprisionan y asfixian, adorables amigos en preocupación, sitios llenos de por si acaso... debo encontrar una nueva ruta de huída, de quitamiedos.
me gusto mucho este post
RispondiEliminaq bonito :)
yo tmb quiero un getaway
y espero q encuentres uno nuevo pronto