personajillos ausentes, de mentes opacas, perdidos, sonrientes,
posibles victimas de interminables esperas
en estacionamientos, filas, angustias
lìneas de piel, dispuestos a compactarse,
a no estorbar, no ponerte atenciòn y hacerte sentir completa y còmodamente indiferente.
siempre los mismos, en sus lugares, con el rol que nunca falla, de miradas fugaces y expresiones jamàs comprometidas.
silvestres, libres, accidentales.
Este texto me gusta.
RispondiElimina